El post anterior (Ce que reste) nació en francés. Así me gustó y a las cosas que a uno le gustan no hay que hacerle ninguna cirugía. Soy conciente de que no todos entienden francés. He aquí un intento de traducción:
Lo que queda.
El cortó mi espalda. -Mi centinela no tuvo éxito-
Encontró una mezcla de sentimientos e ideas, pero formando un desierto frio. Era como encontrar un cuaderno nuevo con sus páginas blancas, casi la misma cosa, casi.
Escribió.
Se quedó ahí.
Jugó como un niño inocente.
Construyó un jardín salvaje.
Flores blancas, flores rojas ... y hay también espinas.
El se fue.
Yo busco las flores llorando las espinas.
lunes, 14 de marzo de 2005
sábado, 12 de marzo de 2005
Ce que reste.-
Il a coupé mon dos.-Mon sentinelle n’a pas réussi.-
Il a trouvé un mélange des sentiments et des ideés, mais en formant un désert froid. C’était comme trouver un nouveau cahier avec ses pages blanches, presque la même chose, presque.
Il a écrit.
Il a resté là.
Il a joué comme un enfant innocent, naïf.
Il a construit un jardin sauvauge.
Fleurs blanches, fleurs rouges ... et il y a aussi des épines.
Il est parti.
Je cherche les fleurs en pleurant les épines.-
Il a trouvé un mélange des sentiments et des ideés, mais en formant un désert froid. C’était comme trouver un nouveau cahier avec ses pages blanches, presque la même chose, presque.
Il a écrit.
Il a resté là.
Il a joué comme un enfant innocent, naïf.
Il a construit un jardin sauvauge.
Fleurs blanches, fleurs rouges ... et il y a aussi des épines.
Il est parti.
Je cherche les fleurs en pleurant les épines.-
lunes, 7 de marzo de 2005
Algo.-
tengo ganas de escribir algo. el algo se refiere a viaje Buenos Aires, ir-volver. pasa que estoy cansada, por lo que no voy a escribir, sin embargo lo estoy haciendo. en fin, me hubiera gustado llegar con ese algo, pero no. No me aguantaba las ganas, (no de pipí) entonces va esto, que es algo, pero no el algo que yo quería.-
lunes, 28 de febrero de 2005
Nena
Hoy pude volver a ver a la nena cuya apariencia me gustaría que tenga mi hija. Esta vez la vi bien. Es Björk en 75 cm. y con chupete.
domingo, 27 de febrero de 2005
gritando.-
siento que todo derrumbarse. caer en lo mismo de siempre.
ganas de mandar todo a la mierda, ganas de mandar a todos a la mierda.
ganas de matar a todos. que por alguna razón nadie exista, salvo yo.
quererlos me hace odiarlos, la culpa es de ellos. si ellos no existieran nada de esto pasaría. está mal que me hagan sentir mal. es culpa de ellos.
quererlos me hace odiarlos.
odiar a las burbujas, no poderlas entender.
odiarlos odiarme amarlos.
la garganta sigue gritando en silencio. amarlos es odiarlos.
ganas de construir mientras todo se derrumba.
me están matando. mente mata lentamente y la garganta sigue gritando en silencio. amarlos es odiarlos. moldean esta arcilla. crean para destruir. la culpa es de ellos. si ellos no existieran nada de esto pasaría. yo no pasaría.
odiarlos amarlos. y duele.
ganas de mandar todo a la mierda, ganas de mandar a todos a la mierda.
ganas de matar a todos. que por alguna razón nadie exista, salvo yo.
quererlos me hace odiarlos, la culpa es de ellos. si ellos no existieran nada de esto pasaría. está mal que me hagan sentir mal. es culpa de ellos.
quererlos me hace odiarlos.
odiar a las burbujas, no poderlas entender.
odiarlos odiarme amarlos.
la garganta sigue gritando en silencio. amarlos es odiarlos.
ganas de construir mientras todo se derrumba.
me están matando. mente mata lentamente y la garganta sigue gritando en silencio. amarlos es odiarlos. moldean esta arcilla. crean para destruir. la culpa es de ellos. si ellos no existieran nada de esto pasaría. yo no pasaría.
odiarlos amarlos. y duele.
jueves, 24 de febrero de 2005
martes, 15 de febrero de 2005
Carpe diem
Las ganas de sacudir la manta por la ventana, que quede limpia.
Soplan vientos de cambios y sabés que no hay razón para luchar contra molinos imaginarios. Resta construir molinos verdaderos y sacarles provecho.
Se van cayendo las vendas y ves a tu alrededor. Sin darte cuenta buscaste con la vista la puerta de salida de esa habitación a la que sos adicta.
Forzar el cuerpo no sirve de nada, vas a caminar cuando menos lo esperes. Entre una suerte de alivio y sorpresa vas a estar afuera sin arrepentimientos ni dolor.-
Soplan vientos de cambios y sabés que no hay razón para luchar contra molinos imaginarios. Resta construir molinos verdaderos y sacarles provecho.
Se van cayendo las vendas y ves a tu alrededor. Sin darte cuenta buscaste con la vista la puerta de salida de esa habitación a la que sos adicta.
Forzar el cuerpo no sirve de nada, vas a caminar cuando menos lo esperes. Entre una suerte de alivio y sorpresa vas a estar afuera sin arrepentimientos ni dolor.-
sábado, 12 de febrero de 2005
El Señor del asiento vecino
Buenos Aires-Bahía Blanca, 10.02.05, 21hs ...
Nunca fui muy fanática de los viajes, no tanto de los viajes sino de andar en ruta o de andar en cualquier cosa con 4 ruedas, pero por esas cosas de la vida (que hoy llamo estudio y demás) viajo bastante seguido.
La ida fue horrible y no voy a incluir detalles, lo que me importa es la vuelta.
Asiento 26, pasillo, no lo había pedido, pero es lo que prefiero. Familia sube al micro, para mi era el gran asupicio de otro viaje horrible, con gritos, llantos y madres histéricas con hijos malcriados. El Sr. Padre se sienta a mi lado, la Sra. Madre un par de asientos atrás, "sola" también, por lo que ofrezco cambiar de lugar, pero como mi bondad es condicionada solo lo cambiaba si era pasillo. Pasillo fue. Asiento 31. Me siento sin saludar al señor que estaba al lado. Acto maleducado de mi parte, siempre presto atención a esos detalles, tanto si es de mi parte o de otro, pero poco me importó, estaba concentrada en lo que había sido mi estadía en Buenos Aires, ni siquiera me importaba el viajar en ruta. Silencio, nadie hablaba, en otra ocasión hubiera sido incómodo, pero seguía sin importarme. Seguía derecha, con la vista fija hacia deltante, concentrada, pasaron un par de minutos. Leo un rato.
El Señor del asiento vecino, que aparentaba unos poco más de 50 años, pelado, me convida muy amablemente con su alfajor que no iba a comer. Después de tanto silencio que me hablara de tal manera me resultó raro. Como el hielo ya estaba roto le pregunté si sabía dónde paraba el colectivo antes de llegar a Bahía Blanca. No sabía, nunca había ido a Bahía. Comienzo de la conversación, que hasta ese momento para mi era otra conversación más con un desconocido en un colectivo sobre temas banales.
Palabras van palabras vienen. Carlos, hincha de San Lorenzo, iba a la cancha Olimpo-San Lorenzo, dato que debo admitir no me cayó del todo bien culpa de mis prejuicios que no puedo desalojar. Gran cambio fue cuando me hizo saber que quería conocer algún museo, biblioteca o sitio cultural de Bahía Blanca, estaba leyendo un libro al respecto, pero quería saber lo que yo podía informarle, que mucho no fue.
Carlos, el hincha de San Lorenzo, paso a ser El Budista, El vegetariano, El bancario, El escritor (aunque el dice que hay quien escribe y quienes son escritores, él es quien escribe), El padre de familia, etc etc ... hablamos sobre la naturaleza egoista del ser humano, sobre la paternidad, la pareja, literatura, miedos, sueños, mi futura maternidad (si es que llega) y muchas cosas más. Personas intesantes si las hay, ese fue Carlos, el Señor del asiento vecino.
No hubo madre histérica ni hijos malcriados, ni miedos en la ruta, ni balance ansioso y apresurado ...
Carlos se fue caminando al centro, pero antes me regaló un lindo viaje, el aliento suficiente para seguir escribiendo, muchas reflexiones de colectivo, que quien me dice hayan sido de las mejores.
Ya en Monte Hermoso (el viaje no terminaba en Bahía Blanca) sentada en un café cerca de las 21 hs, 11.02.05, me entero a través de gritos que Olimpo había ganado, 3-0, en un principio sentí penas por Carlos. Luego entendí que él iba más allá de un partido de fútbol, no era uno más.
Y hasta el viaje que viene.-
Nunca fui muy fanática de los viajes, no tanto de los viajes sino de andar en ruta o de andar en cualquier cosa con 4 ruedas, pero por esas cosas de la vida (que hoy llamo estudio y demás) viajo bastante seguido.
La ida fue horrible y no voy a incluir detalles, lo que me importa es la vuelta.
Asiento 26, pasillo, no lo había pedido, pero es lo que prefiero. Familia sube al micro, para mi era el gran asupicio de otro viaje horrible, con gritos, llantos y madres histéricas con hijos malcriados. El Sr. Padre se sienta a mi lado, la Sra. Madre un par de asientos atrás, "sola" también, por lo que ofrezco cambiar de lugar, pero como mi bondad es condicionada solo lo cambiaba si era pasillo. Pasillo fue. Asiento 31. Me siento sin saludar al señor que estaba al lado. Acto maleducado de mi parte, siempre presto atención a esos detalles, tanto si es de mi parte o de otro, pero poco me importó, estaba concentrada en lo que había sido mi estadía en Buenos Aires, ni siquiera me importaba el viajar en ruta. Silencio, nadie hablaba, en otra ocasión hubiera sido incómodo, pero seguía sin importarme. Seguía derecha, con la vista fija hacia deltante, concentrada, pasaron un par de minutos. Leo un rato.
El Señor del asiento vecino, que aparentaba unos poco más de 50 años, pelado, me convida muy amablemente con su alfajor que no iba a comer. Después de tanto silencio que me hablara de tal manera me resultó raro. Como el hielo ya estaba roto le pregunté si sabía dónde paraba el colectivo antes de llegar a Bahía Blanca. No sabía, nunca había ido a Bahía. Comienzo de la conversación, que hasta ese momento para mi era otra conversación más con un desconocido en un colectivo sobre temas banales.
Palabras van palabras vienen. Carlos, hincha de San Lorenzo, iba a la cancha Olimpo-San Lorenzo, dato que debo admitir no me cayó del todo bien culpa de mis prejuicios que no puedo desalojar. Gran cambio fue cuando me hizo saber que quería conocer algún museo, biblioteca o sitio cultural de Bahía Blanca, estaba leyendo un libro al respecto, pero quería saber lo que yo podía informarle, que mucho no fue.
Carlos, el hincha de San Lorenzo, paso a ser El Budista, El vegetariano, El bancario, El escritor (aunque el dice que hay quien escribe y quienes son escritores, él es quien escribe), El padre de familia, etc etc ... hablamos sobre la naturaleza egoista del ser humano, sobre la paternidad, la pareja, literatura, miedos, sueños, mi futura maternidad (si es que llega) y muchas cosas más. Personas intesantes si las hay, ese fue Carlos, el Señor del asiento vecino.
No hubo madre histérica ni hijos malcriados, ni miedos en la ruta, ni balance ansioso y apresurado ...
Carlos se fue caminando al centro, pero antes me regaló un lindo viaje, el aliento suficiente para seguir escribiendo, muchas reflexiones de colectivo, que quien me dice hayan sido de las mejores.
Ya en Monte Hermoso (el viaje no terminaba en Bahía Blanca) sentada en un café cerca de las 21 hs, 11.02.05, me entero a través de gritos que Olimpo había ganado, 3-0, en un principio sentí penas por Carlos. Luego entendí que él iba más allá de un partido de fútbol, no era uno más.
Y hasta el viaje que viene.-
jueves, 10 de febrero de 2005
miércoles, 2 de febrero de 2005
domingo, 23 de enero de 2005
the catcher in the sand.-
Entre tantos que jugaban a ser grandes, decir malas palabras y tatuarse, rescaté a cuatro.
Francisco aprendiendo a caminar y socializando en cada sombrilla, con una mirada angelical.
Victoria de la mano de Micaela, su hermana mayor, para no perderse, aunque Victoria tenía un sentido de orientación extraordinario. Después de quien va a buscar agua para su castillito de arena al mar tantas veces no hay manera de perderse.
Por último la reina de un castillo de piedras, su rey era un tanto mayor, unos 25 años. Ambos llevaban coronas que parecían ser baldecitos, la reina rosa y el rey azul.
Pero shshshsh no le cuenten a nadie, que siempre hay algún gil que tienta con manzanas.-
Francisco aprendiendo a caminar y socializando en cada sombrilla, con una mirada angelical.
Victoria de la mano de Micaela, su hermana mayor, para no perderse, aunque Victoria tenía un sentido de orientación extraordinario. Después de quien va a buscar agua para su castillito de arena al mar tantas veces no hay manera de perderse.
Por último la reina de un castillo de piedras, su rey era un tanto mayor, unos 25 años. Ambos llevaban coronas que parecían ser baldecitos, la reina rosa y el rey azul.
Pero shshshsh no le cuenten a nadie, que siempre hay algún gil que tienta con manzanas.-
martes, 28 de diciembre de 2004
y había atacado sueño a las 12 am, así que nos lavamos los dientes y a la cama. El infaltable ritual de la lectura elegía Lo que el viento se llevó.
Belén y su fanatismo hacían que el tamaño de tal libro no diera tanto miedo, ni siquiera el hecho de saber que el contexto histórico era el de la Guerra de Secesión de Estados Unidos.
No duré un párrafo, el estilo narrativo de la tal Margaret Mitchell, que por Lo que el viento se llevo, según dice mi edición, hizo que ganara un Pulitzer, me hacía recordar demasiado a Danielle Steel. NO!
Apagué la luz, no llegué a dar muchas vueltas que de repente: Burbujas!
Francia 2002, con Hélène y Sadiq fuimos a un supermercado un poco raro, donde todo parecía estar escondido. cada uno se fue por su lado, y yo mirando pavadas, otra cosa no hago en supermercado ni en ningún otro lado, encontré un frasquito para hacer burbujas. lo llevo. fue lo único que pensé. era el fin del viaje y no quedaban muchos euros, pero si uno como para ser feliz durante un rato.
Pasaron dos años y medio, si habré hecho burbujas como mucho fueron dos o tres. Suelo guardar las cosas como recuerdos y no darle uso.
Pero anoche no iba a pasar. Prender la luz. Buscar el "hacedor de burbujas" con ansiedad. Encontrarlo. Acostarme.
!!!!!!!!!Burbujas!!!!!!!!!!!!
de todos los colores, la mayoría caían arriba mio, tenían olor a jazmines.
sonrisa hasta doler mejillas. feliz feliz y no pensar. quedar sin aire. apagar la luz. cerrar los ojos. oler jazmines. ver burbujas.
Belén y su fanatismo hacían que el tamaño de tal libro no diera tanto miedo, ni siquiera el hecho de saber que el contexto histórico era el de la Guerra de Secesión de Estados Unidos.
No duré un párrafo, el estilo narrativo de la tal Margaret Mitchell, que por Lo que el viento se llevo, según dice mi edición, hizo que ganara un Pulitzer, me hacía recordar demasiado a Danielle Steel. NO!
Apagué la luz, no llegué a dar muchas vueltas que de repente: Burbujas!
Francia 2002, con Hélène y Sadiq fuimos a un supermercado un poco raro, donde todo parecía estar escondido. cada uno se fue por su lado, y yo mirando pavadas, otra cosa no hago en supermercado ni en ningún otro lado, encontré un frasquito para hacer burbujas. lo llevo. fue lo único que pensé. era el fin del viaje y no quedaban muchos euros, pero si uno como para ser feliz durante un rato.
Pasaron dos años y medio, si habré hecho burbujas como mucho fueron dos o tres. Suelo guardar las cosas como recuerdos y no darle uso.
Pero anoche no iba a pasar. Prender la luz. Buscar el "hacedor de burbujas" con ansiedad. Encontrarlo. Acostarme.
!!!!!!!!!Burbujas!!!!!!!!!!!!
de todos los colores, la mayoría caían arriba mio, tenían olor a jazmines.
sonrisa hasta doler mejillas. feliz feliz y no pensar. quedar sin aire. apagar la luz. cerrar los ojos. oler jazmines. ver burbujas.
martes, 21 de diciembre de 2004
domingo, 5 de diciembre de 2004
cuerpo
Comenzamos por los pies, a ese hombre de la frase que no tenía pies cuando yo me quejaba por no tener zapatos.
Las manos a alguna persona nerviosa, que coma de mis uñas y no dañe las propias, de paso algún pellejito.
Los brazos a Ana O., la paciente de Freud, aunque dicen que se curó.
Las piernas a algún estudiante de cirugía plástica.
El pelo a alguien que esté en quimioterapia.
Los labios a la mamá de Maru.
La nariz a alguna empleada de limpieza.
Dientes a algún cordero desvalido, aunque hasta los corderos tienen dientes, solo hay que esperar que los muestren.
Los ojos a los ciegos que vendían las ballenitas en el subte.
Cejas a Perla.
El clítoris a alguna mujer de una tribu africana.
Y lo de adentro está podrido ... es para tirar.
Corazón roto. Estomago nervios. Cerebro laberintos. Utero vacío.
Los lunares desaparecerán solos.
Las manos a alguna persona nerviosa, que coma de mis uñas y no dañe las propias, de paso algún pellejito.
Los brazos a Ana O., la paciente de Freud, aunque dicen que se curó.
Las piernas a algún estudiante de cirugía plástica.
El pelo a alguien que esté en quimioterapia.
Los labios a la mamá de Maru.
La nariz a alguna empleada de limpieza.
Dientes a algún cordero desvalido, aunque hasta los corderos tienen dientes, solo hay que esperar que los muestren.
Los ojos a los ciegos que vendían las ballenitas en el subte.
Cejas a Perla.
El clítoris a alguna mujer de una tribu africana.
Y lo de adentro está podrido ... es para tirar.
Corazón roto. Estomago nervios. Cerebro laberintos. Utero vacío.
Los lunares desaparecerán solos.
viernes, 26 de noviembre de 2004
Efecto de los últimos hechos
es inevitable tener expectativas. por más pesimista que uno sea uno vive en el círculo de expectativas, ilusiones, optimismo - desilusión, pesimismo y vuelta a empezar. (bla bla bla leer Sobre heroes y tumbas)
la cuestión es que cuando uno tiene X expectativa y esta no ocurre, la tendencia de malestar es lógica. pero tambien pueden pasar buenas cosas que uno no esperaba y así componer la balanza.
el problema es que la aparición de X expectativa y el buen suceso no esperado no pueden ir en cualquier orden, esto es por el efecto de los últimos hechos (se le otorga mayor peso a los últimos acontecimientos). por ende primero X expectativa sin cumplir y luego buen suceso inesperado y todos casi felices y contentos.-
(me da miedo leerme porque creo que me enredé un poco, y parece un manual académico, en fin, si no gusta vaya a quejarse al centro de consumidores de blogs)
la cuestión es que cuando uno tiene X expectativa y esta no ocurre, la tendencia de malestar es lógica. pero tambien pueden pasar buenas cosas que uno no esperaba y así componer la balanza.
el problema es que la aparición de X expectativa y el buen suceso no esperado no pueden ir en cualquier orden, esto es por el efecto de los últimos hechos (se le otorga mayor peso a los últimos acontecimientos). por ende primero X expectativa sin cumplir y luego buen suceso inesperado y todos casi felices y contentos.-
(me da miedo leerme porque creo que me enredé un poco, y parece un manual académico, en fin, si no gusta vaya a quejarse al centro de consumidores de blogs)
domingo, 14 de noviembre de 2004
"Otras veces, casi siempre se había enorgullecido de ser el único que advertía esta fuga continua, mientras a su alrededor ninguno parecía sentir lo mismo; y por esto había llegado a despreciarlos, como un soldado anciano desprecia al conscripto que cree que las balas que zumban en torno de él son moscas inofensivas. Estas son cosas que, no se sabe por qué, nunca se confiesan. Se deja que los demás intuyan, y nadie a su alrededor lo había nunca intuido."
El Gatopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa.-
y cuanto desprecio y sufrimiento por ciertos silencios ... pero no hay quejas, al fin de cuentas la culpa me pertenece.-
martes, 2 de noviembre de 2004
La luna con gatillo.-
Subiré al cielo,
Le pondré gatillo a la luna
Y desde arriba fusilaré al mundo
Suavemente,
Para que esto cambie de una vez.
Raúl González Tuñon.
------------------------------------------------
Estas palabras figuraban en mis apuntes del CBC. Siempre las recordaba cada vez que me sentía cansada, enojada. Pero la idea de ponerle un gatillo a la luna y fusilar al mundo para que esto cambie de una vez no me terminaba de seducir.
Mi idea es subir al cielo, sentarme en la luna y solamente mirar como todo esto se autodestruye, y no cambia nada, sino que se termina.
y la noche lluviosa elige escuchar Walking On The Moon, Sting.
Le pondré gatillo a la luna
Y desde arriba fusilaré al mundo
Suavemente,
Para que esto cambie de una vez.
Raúl González Tuñon.
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Estas palabras figuraban en mis apuntes del CBC. Siempre las recordaba cada vez que me sentía cansada, enojada. Pero la idea de ponerle un gatillo a la luna y fusilar al mundo para que esto cambie de una vez no me terminaba de seducir.
Mi idea es subir al cielo, sentarme en la luna y solamente mirar como todo esto se autodestruye, y no cambia nada, sino que se termina.
y la noche lluviosa elige escuchar Walking On The Moon, Sting.
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