domingo, 11 de febrero de 2007

Pavada de plan.

Plan para sábado a la noche: Caminar por el parque del brazo de Frank Sinatra. El tipo de repente me suelta y se pone a bailar y cantar My way a capella. Antes de que termine la canción salen detrás de los árboles diferentes músicos y empiezan "chan chananana chananana". Nos sentamos con Frank en un banquito y bajo un farol se asoma la figura de Edith Piaf y Nooooooooon, rien de rieeeeeeeeeeen, noooo, je ne regrette riennnn....
Termina la función y nos vamos todos a embriagarnos a un bar.-

miércoles, 7 de febrero de 2007

Ruta

Pararon en la ruta, alguien necesitaba ayuda. Se bajaron del auto, tres hombres, una mujer. Al lado de la camioneta estaban los otros tres hombres fumando un cigarrillo, los tres con anteojos de sol. A pesar de su incidente esbozaban una sonrisa. Llegaba la ayuda y era de un amigo.
Los seis hombres se arrimaron a la camioneta haciéndose los mecánicos. Conjeturas, hipótesis y algún que otro chiste.
Ella cruzó la ruta corriendo, más allá de que era una recta y no veía venir a nadie. Prendió un cigarrillo. Se dio vuelta a mirar el asfalto. Algo la hipnotizaba. Se olvidó de los seis hombres y de la camioneta que no andaba. Sólo veía autos que pasaban, gente parada en la ruta que siendo impactada por los vehículos volaba por el aire. Hombres, mujeres, mujeres con bebés, nenes jugando. Una vez muertos los cuerpos desaparecían, los autos seguían su camino y más gente aparecía de la nada.
No pudo seguir viendo. Giró, miró las vacas. Todas echadas en el pasto. Se preguntaba si sabían que su destino era morir y ser comidas. Pobres vacas, pensó.
Llevaba una pollera a la rodilla. Los yuyos molestaban. Caminó hacia atrás, hacia la ruta, mirando las vacas, fumando. Siendo una más que volaba por el aire, pero sonreía.

jueves, 1 de febrero de 2007

Tip mental: no comprar bebidas que hayan salido recientemente al mercado, sobre todo si éstas fueron recomendadas.

lunes, 29 de enero de 2007

Estás en casa

Preparo las valijas mientras pienso: Vuelvo a casa... vuelvo a casa y me voy de casa, en realidad me gustaría pasar más tiempo en la oootra casa...
Ahora bien, la casa a donde voy no es mi casa, es la casa de una vieja que según me contaron vive en Entre Ríos, le dejó el poder al hijo y este la alquila. Madre y padre decidieron (y yo prestando mi apoyo a tal decisión) de que ese era el lugar más habitable en Buenos Aires dentro del presupuesto asignado. A todo esto en el contrato de alquiler figura madre, paga padre y yo duermo, como, leo, miro televisión, tengo sexo, limpio, y a veces estudio.
La casa de donde me voy es de mis abuelos, situada en Monte Hermoso. A los siete meses de nacer ya estaba ahí, viendo cómo iba a ser mi primer verano en la playa (hay foto conmemorativa y a juzgar por el llanto parece que no me gustó tanto - salió con rima, sin intencinón). Pasaron mis primeros años y dado que la casa es muy grande la parentela todavía simulaba ser la famiglia unita. Tíos, tías, primos, abuelos, parientes lejanos, que por suerte son lejanos, etcétera.
Luego fueron las semanas de adolescencia festejando la llegada de la primavera. Tradición de los púberes bahienses pasar la semana del 21 de septiembre cagándose de frio, con lluvia infaltable. De esos días sólo hay recuerdos vacíos.
No puedo dejar de mencionar que a partir de noviembre era obligación ir a "monte" con los abuelos todos los fines de semana. Ellos sonreían, hermana y yo también. Hace ya varios años que la farsa de ser la gran familia y que todos nos queremos se ha dejado de lado. Es sabido que enero mi familia (madre, padre, hermana y yo) vamos a estar en la casa, por lo cual no se aceptan autoinvitados. Enero generalmente se extiende a febrero por buen desempeño académico o porque mis abuelos están hartos y sólo las nietas tienen privilegio. Alguna que otra amiga fue invitada, pero esa modalidad por mi parte dejó de correr hace tiempo por incomodidades varias.
Es la casa de mis abuelos, pero es mi habitación, mi baño, mi bajada, mi termo, mi mate, mi reposera, mis amigos de verano, mis recuerdos y demás.
La ooootra casa está en Bahía Blanca. Casa que no me vio nacer (de esa me cuentan mucho pero no me acuerdo nada), pero para mi es la primera desde que tengo uso de razón. Como es de suponer es de padre y madre, hecho que lo hacía recordar madre cada vez que me obligaba a limpiar "mi" habitación (se resignó y metió toda su ropa y porquerías varías, tantas cosas que me son ajenas, que no reconozco nada mio).
Es el domicilio que figura en mi dni, es donde cuando estoy en bahía blanca digo que estoy en casa.
Siento que tengo tres casas, pero en realidad ninguna es mi casa, es cuando empiezo a pensar que lo que importa eso que siempre dicen: el hogar. Entonces tengo tres hogares, en tres lugares diferentes. Se me complica no extrañar alguno o los dos donde no estoy y difrutar el lugar hogar donde sí estoy. Se me complica cuando quiero definir un solo hogar. Estoy intentando incorporar, que el hogar es donde uno está, sea la casa de quien sea, sea la ciudad que sea, y el "esté quien esté" creo que se negociará.

viernes, 5 de enero de 2007

El sol caía, había varias personas, sólo tres leían. Las tres eran mujeres; generalmente son mujeres. El manual de Chiche, Novela de Daniel Steel, Oriana Fallaci se entrevista a si misma.
1. Chiche? sí, Chiche Gelblum, eeeeh, si ud tiene una duda existencial llame a Chiche, él parece que tiene la respuesta para todo (????)
2. Señora cuarentona: ud, que tuvo una vida de mierda, que cree que no llegó a ser nada en la vida, o bien llegó y se siente orgullosa, tanto con su trabajo como con sus amantes, lea una novelucha de Daniel y vea como la pobre y fea se transforma en rica y llena de machos y de paso se encalentona con los relatos sexuales, ah y no intente ponerlo práctica con el gordo que tiene en casa, recuerde que lo que está leyendo es ficción y usted tampoco es linda y rica como la protagonista.
3. Usted está en la playa, tirada panza arriba mientras toma el broceado que tanto desea, ya le duele el culo de no hacer nada, lea un rato las dedicaciones que hace Oriana Fallaci en sus libros, y se va a dar cuenta que sufrir no es que le arda esa partecita donde no se puso bronceador.
Ya no sé quién estaba peor. Empiezo a pensar que a la playa se va a hacer castillitos de arena.

jueves, 28 de diciembre de 2006

150 y qué?

"Forse fa male eppure mi va
di stare collegato
di vivere di un fiato
di stendermi sopra al burrone
di guardare giù
La vertigine non è
paura di cadere
ma voglia di volare"
Mi fido di te.- Lorenzo "Jovanotti" Cherubini.
Patric hacía días que me hablaba de Jovanotti (cantante italiano), y yo, al decir verdad, mucha atención no le prestaba. Hoy no hacía mucho calor así que tomamos sol sin bañarnos en la pileta. La radio no ofrecía nada interesante y sólo nos restaba hablar del clima. Decidí que lo más productivo era regar las plantas, a pesar de que a la noche había llovido, pero en Bahía Blanca la lluvia nunca es suficiente para las plantas. Patric se cansó de leer a Ornella Fallaci así que sacó su reproductor de mp3, se tiró en la reposera y no paró de tararear canciones que yo no conocía.
Una vez inundados todos los canteros y ya todo el pasto mojado, me senté a su lado y me dijo "Ascoltti, Jovanotti, un grande!" y bueno, no me quedaba otra que escuchar, al menos para enterarme el por qué de tanta devoción. La primera canción fue Mi fido di te. Una canción que a pesar de no entender la letra en un 100% fue muy recibida por mis oidos. Luego la escuché varias veces sola, al principio las palabras no tenían relación entre sí, hasta que traté de darles un sentido, y lo tuvo, y cada vez gustaba más... y "Mi fido di te" sonaba una y otra vez y las palabras cada vez sonaban más fuerte.
"Tal vez haga mal pero me va
estar relacionado
vivir de un respiro
extenderme sobre el abismo
mirar hacia abajo.
El vértigo no es
el miedo a caer
sino las ganas de volar"

lunes, 18 de diciembre de 2006

Puertas y ventanas

En pleno diciembre automáticamente miro meses atrás y contemplo un rato. A vuelo de pájaro me sale una sonrisa conformista del tipo "bueh' no pasó nada realmente malo". Pero miro un rato más, entrecerrando los ojos y la sonrisa tiene su sustento.
Las ventanas de amigos que estaban abiertas últimamente dejaban entrar olor a podrido, ahora están cerrándose de a poco. Las cierro yo y las cierran de afuera. A la vez se abrió una puerta que deja entrar aire puro y se puede observar un paisaje que dan ganas de que la puerta permnezca abierta un buen rato.
La ventana que late pensé que se había cerrado en el 2005, pero no, cada tanto está entreabierta y me asomo para sonreir un rato mientras olvido el aquí-ahora. Al lado de esta ventana se abrió otra. También late. Se abrió sin darme cuenta, de hecho la primera vez que la vi abierta intenté cerrarla, pero le di tan fuerte que rebotó. Y ahí está, abiertita nomás. Yo con total incertidumbre sobre el futuro de esa ventana, al principio incomodaba, pero aprendí a disfrutarla mientras esté abierta.
El camino académico es cada vez más pesado, cada vez más mediocre y yo con menos ganas de andarlo. Pero falta poco, al menos un cuatrimestre más para la estación Licenciatura.
Ahora miro la hora, es tarde, mañana rindo un final, me voy así luego miro el mar sin culpas.

sábado, 16 de diciembre de 2006

Ni siquiera el intento de un cuento.

Me gustaría sentarme y escribir una historia, un cuento. Un cuento que sirva de catarsis. Pero el personaje principal inevitablemente sería yo. Luego de escribirlo lo tildaría de egocéntrico, luego de publicarlo lo tildaría de muy expuesto. Habría intentado usar otros nombres, otro contexto, pero seguiría viéndolo egocéntrico y expuesto. Pero acaso no es eso lo que quiero? Si no podría escribir de Fulano y de Mengano, que se conocieron en Tailandia en una viaje de placer, se hicieron amigos y se fueron a vivir juntos y luego se pelearon por Sultana. Pero no, tampoco me sale, porque lo único que se me viene a la mente es Antonela y los demás, y Buenos Aires 2006. Y la noche que es de verano y no deja dormir, ni ánimos de sexo, ni de acercarse, sólo deja mostrar indiferencia cuando se acerca porque "no voy a estar cuando vos quieras, aunque por dentro me muero de ganas de estar con vos", porque "de alguna manera hay que levantar el autoestima", el autoestima a la fuerza hay que levantarlo, hoy decidí arreglarme un poco más de lo común, para mi. Lo habrá notado? es tan inexpresivo, pero no importa, porque lo hice para mi.
Y los puchos se acumulan en el cenicero. Navidad desde los 7 años empezó a ser una hipocresía, falta poco para el gran show de La famiglia unita, celebrar el cumpleaños de alguien que este año no tuvo mucha cabida en mis días. Mi propuesta de estar "los cuatro solos" a fines de noviembre a madre no le convence, sí el 26 de diciembre, y así todos los años. Yo sigo insistiendo. Cuando ambos mueran Papá Noel que vaya a visitarme a la playa, que traiga una copa, que vino tinto de la botella no quiero que tome.
Y sigo sin escribir el cuento, pero esto lo tildo de egocéntrico y expuesto, tal vez en una de esas, si voy a lo de un tipo y le pague por hablar de mi, logre sentarme y escribir sobre X , Y y zetas, en otros tiempos y en otros lugares. No sé, el año que viene seguramente, el verano será lo que los veranos pasados y los veranos futuros, la mente en blanco, de vez en cuando grises.
Querido Papá Noel: me regalás el don de escribir cuentos?
Querida Antonela: si no te sentás y empezás a intentar sólo te voy a regalar ropa y esas cosas que no sirven de mucho.
Ahora no tengo las suficientes ganas.

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Esto no tiene título.

Hay mañanas (o mediodías) en que es inevitable aceptar que hay cosas que me preocupan más de lo que pensaba, o bien que ciertos auntos se pasean por la mente pero que la tele, algún libro, o el contacto con gente insulsa logra soslayar.
La primera etapa consiste en la aceptación de lo que al principio llamaría "problema", pero que luego de pensarlo un rato no lo denominaría así, sino "algo que está pasando, pasó o pasaría (no pasará, porque hasta ahora el futuro es totalmente incierto), que por alguna razón con los ojos abiertos lo escondo, pero con los ojos cerrados se filtra y me hace frente". Por más intento que haga no puedo pasar por alto un sueño. Generalmente determinan mi estado de ánimo durante algunas horas luego de levantarme. Y sí... hay días en que me levanto con una sonrisa, otros en que no puedo hacer otra cosa que llorar (es cuando elijo meterme en la ducha pra que las lágrimas se confundan con el agua), y otros en que siemplemente me sale decir "oia!".
Ahora bien, la segunda etapa es "hacer algo al respecto" ya sea con el llanto o con el oia, el problema es que me concentro y me concentro antes de dormir para encontrar la "solución", pero termino soñando con que ando en bicicleta con Tinelli en una ruta o cosas con el estilo. Me doy por vencida, entonces a la noche siguiente la concentración se dirige a volar en sueños, pero sigo andando en bicicleta. Los efectos de hacer algún esfuerzo por soñar X cosa, o no hacerlo, son los mismos.
La actividad onírica escapa de mi control. La incertidumbre a veces no es tan buena. Me gustaría saber cómo voy a recibir al plomero Coqui mañana a las 9.30, todavía no lo conozco. Su voz, celular por medio, parecía la de un hombre cuarentón, seguramente cuando se agache también se le vea la espalda y lo que le sigue abajo. Sólo sé que si las canillas dejan de gotear yo me voy a sentir un poco mejor.
Me fui a ver qué sueño.
Saludos.

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Zapatos Rotos

Yo sabía que el día no iba a ser uno de los mejores. Ya lo sabía en el momento en que el reloj marcaba las tres y no podíamos dormir. Yo me iba a levantar de mal humor porque él no había ido a cursar, tampoco estudiado para su parcial y yo iba a tener muchas ganas de no presentarme a dar el final de italiano. Y pensado y hecho. Después de que me cagó un rato a pedos me decidí a presentarme, él se fue a trabajar. Luego lo de siempre: hacer que se estudia un rato, con los libros en la mesa, buscando algo para limpiar, viendo quién se pelea con quién en lo de Rial, yendo a la modista, porque hoy tenía que usar ese pantalón, llamado de madre que siempre tiende a justificarme haga lo que haga (justamente cuando necesito que haga lo contrario) y me veo en la situación de ponerme los puntos a mi misma, cuando no le pido que lo haga él. Y se hicieron las 16.30 y partí hacia italiano, con el jean nuevo, musculosa marrón y las sandalías tenían que hacer juego, fueron las marrones.
El final, una pavada. Volvió la sonrisa. Para festejar decidí volver caminando por Avenida Santa Fe. Destino: zapatería! Iba caminando pensando en el modelo, el color, tarjeta o efectivo y demás y en eso ZAS! me tropiezo. Trato de retomar mi paso pero la sandalia derecha estaba rota, un par de puteadas. No podía seguir caminando, a menos que quisiera hacerlo con el pie derecho descalzo, pero faltaban 8 cuadras. No queda otra que tomar uno de los odiosos taxis (sí, odio viajar en taxi, prefiero bondi, subte o caminar - cuando las sandalias no se rompen-). Vuelta a casa, sin cambio para el taxi, entrar al dpto y ver la mugre, hambre, 1 sandalia rota y 0 zapatos nuevos.
Ahora bien: Señor Dios, por qué no me diste una señal y me enviaste a casa con la sonrisa intacta?

miércoles, 15 de noviembre de 2006

¿Jugamos?

Desnuda, cuando despierten las piedras opresoras que duermen en mi garganta, me vas a conocer.
Mi alma vomitará mis verdades ocultas. Entre espanto y locura me vas a re-conocer.
Petrificada y temblorosa. No he de partir. Elegir el lugar de las heridas. Aunque un enjambre en mi cabeza inevitablemente precipite hasta llegar a un doloroso vacío. Despojarme de inocencia, de la poca que quedaba. Ilusoria cura de heridas, provocando nuevas en sitios vírgenes y desconocidos.
Llorar las espinas. Verte partir hacia el horizonte. Una inalcanzable tabla rasa bajo el brazo. La obra había terminado.
Transformaciones en un lapso de pureza. Reaccionaria ante el frío. Inidentificable. Nuevas figuras descansan en el espejo. Reconocer la metamorfosis entre negación e intento de olvido. El cuento de la supervivencia duerme nuevamente a las piedras. Todo fue un sueño, un sueño vivido.
Una brisa del pasado irrumpirá en la solitaria noche. Un fantasma condenado a lo que nunca pudo ser olvido. No movilices las piedras, la inocencia ha dado lugar a demasiado vacío.

domingo, 5 de noviembre de 2006

ICEBERG

Yo pensaba que cuando el iceberg se derritiera iba a tener forma de palabras o de gestos. En algún momento creí acostumbrarme, casi. Lo abracé... y como era de esperar mi piel se quedó pegada. Y como no era de esperar el iceberg se derritió un poquito, con forma de agua, de ese agua que sale por los ojos. De todos modos mi piel sigue más pegada que antes.

jueves, 26 de octubre de 2006

Anto no duerme

Despierta porque quiero decirle algo a alguien y tal vez no sea que no me salga, sino que a ese alguien no le salga escuchar. Y por esas cosas que tiene uno de usar este medio para escaparle a ciertas cosas me siento frente al teclado y me siento tentada. Pero no hace falta pensarlo dos veces, cada cosa en su lugar y cada palabra a cada quien. Por eso señor lector le cuento que no hay hojas secas en la vereda pero tampoco hay calor que agobie, que no estoy en Monte Hermoso comiendo sandía, pero esta noche me llamaron mis abuelos y en un par de horas estaré escuchando por decimoquinta vez el relato de cómo se conocieron, mi abuela entusiasmada y yo haciendo preguntas cuyas respuestas sé de memoria, y así todos felices.

martes, 24 de octubre de 2006

apaguen el sol

empiezan los días de verano y me vuelvo irritable. lamentablemente ya no disfruto el helado como antes, y el cigarrillo en verano es menos disfrutable. no queda otra que estar en bolas, y tengo que tener cuidado de que las persianas estén bajas o las cortinas bien cerradas. querer que mi piel tome algo de color en la terraza supone un martirio que dejo de lado. ir a la plaza conlleva oler (potenciado con el calor) los soretes de los soretees que sacan a sus perros a cagar y no jutan sus regalos. el sexo deviene muy sudoroso y abrazarse no resulta tan placentero. salir a la calle de pollera musculosa y ojotas es lindo, pero chocarse con gente transpirada, pegajosa y maloliente: no. el aire acondicionado es contra natura y no me hace bien. cuando estoy triste no puedo tirarme en el sillón y taparme con Manta.
yo quiero que sea otoño, que las veredas estén cubiertas de hojas secas.
también quiero estar en Monte Hermoso comiendo sandía al lado de las plantas con mi perra, mientras mi abuelo riega el pasto y mi abuela le alcanza un mate.

pd: vieron que es un post horrible, pero bueh' es el calor

viernes, 20 de octubre de 2006

A veces el problema es no tener qué decir o cómo decir lo que hay, pero esta vez son las ganas. No hay ganas pero bueh' van a volver un día de estos.

jueves, 5 de octubre de 2006

Quereme piantao!

A quién no lo han tildado de raro, extraterrestre, perro verde, loco y demás cuestiones?, sobretodo viniendo de parte del sexo opuesto. No sé ustedes pero al menos a mi sí me pasa, y lo llamativo es que nunca me comporto de la misma forma con las diferentes personas. También debo reconocer que juzgar de bicho raro a mi pareja de turno ya es una constante.
Ahora bien, he aquí el intento de explicar mi prematura teoría.
Las personas de individuos no tenemos nada. Nadie es un uno en todo momento y lugar. Somos millones de personas encerradas en un mismo cuerpo. Dependiendo de muchísimas variables (espacio, tiempo, clima, pie con el que uno se levantó, persona con la que interactúa, etcétera, etcétera.) una de esas personas sale a la luz. Y así pasa con todos. Ahora bien, esto de que aflore X persona en nuestro cuerpo no es tan lógico y racional como una ecuación matemática. Es por esto que por más que nos topemos con otro sujeto, el cual consideramos en algún o algunos puntos parecidos a una o más de nuestras personalidades, cuando tengamos contacto con el otro ser, aunque las variables sean iguales (o no tan iguales, pero acercándose al 100% de similitud) en ambos casos, las probabilidades de que en los dos sujetos se haga presente la misma persona, es muy remota. Es decir, aunque tengamos similares historias, bagajes de experiencias y demás, vamos a crear un diferente efecto ante una misma causa.
Una vez ya el efecto, no nos dedicamos a ver qué persona somos, sino a explorar qué persona es la otra. Oh Sorprais! no es lo que uno esperaba o al menos nada de lo que hace o no hace parece tener cierta lógica, al menos para el paradigma de nuestra nueva persona. Y es ahí donde nos cuesta aceptar o entender al sujeto que tenemos en frente. Nuestras reacciones nos parecen las más "normales", pero el otro es un bicho raro. Nos encerramos en nuestra persona de turno, creyendo que ese es el único paradigma.
Por suerte no necesarmente buscamos una pareja en el espejo, y en una de esas (si los planetas se encuentra alineados y el azar está de nuestro lado) antes de rompernos el corazón, nos rompen la cabeza.-

sábado, 16 de septiembre de 2006

Algo para decir

Hace cosa de un año le comento a alguien que tenía un blog, y luego le pregunto si él no tenía un blog o una página o algo que se le pareciera. Su respuesta fue: No, no tengo nada para decir. Y estos días abandonando mi hábito de lectura he abandonado mi hábito de escritura, tanto blog como papel.
Y me siento, y la pantalla está casi en blanco, haciendo juego con mi mente que está completamente en blanco. No se me ocurre que decir mas digo:
- Yo sí miraba algún que otro programa de Steve Irwin. Hermana siempre tuvo gusto por los animalitos y la veterinaria de pequeña, incluso este verano volvíamos de bailar o lo que fuere y desayunábamos viendo The Animal Planet.
- Me enteré del Mundial de Basket Femenino, pero como no hay niguna Ginóbili, sólo me entero de lo que pase o no cuando haciendo zapping dan alguna mini noticia en ESPN.
- Seguimos en invierno y me importa tres carajos, yo hoy me puse la pollera y salí al sol de plaza a tomar helado con un amigo.
- Tengo alma cholula: hoy en el teatro no podía evitar mirar a Ana María Giunta, sentada 5 lugares a mi derecha, cada vez que se reía fuerte. Pero no tan cholula porque luego de la obra no me quedé charlando con "La Giunta", sino con la hija, no tan conocida como la madre, protagonista de la obra, (en realidad como soy medio bobis me estaba explicando el final).
- Sigo buscando el por qué de mi impresión al ver que uno de los actores quedó en bolas,, si cuando en televisión hasta el programa de Panam es más "porno". Y no acepto el "no es lo mismo ver a un actor en bolas en tele que personalmente".
Bueno, eso sólo, nada interesante, pero es lo poco que hacía que mi mente no esté tan inmaculada.

domingo, 10 de septiembre de 2006

se dieron cuenta

como lo predijo un ex compañero, he vuelto a la vida.-

martes, 5 de septiembre de 2006

Fin del primero.-

Mañana tal vez sea el anteúltimo día de mi primer trabajo. Hace dos meses comencé a aprender algunas cosas que ni mi poca calle ni la facultad (irónicamente estudiando Relaciones del Trabajo) me han enseñado. Tal vez aprendo un poco tarde. Muchos pensarán que esta pendeja de 22 años vive dentro de un saquito de té. Seguramente tengan razón. Pero qué feliz se vive/vivía ahí adentro!
Mis últimos dos meses consistían en levantarme a las 11am, vestirme literalmente con lo primero que encontraba, salir corriendo al subte sentarme frente a una computadora y decir: Buona sera, sono Antonia di Bottega Verde. Cerco per cortesia la Signora Maria. Aprendí que Maria el 99,9% de las veces me iba a decir "no m'interesa", otras tantas no iba a decir nada y directamente me iba a cortar. Aprendí que soy una pésima vendedora, que no puedo fingir buen humor, que no me sale aprovecharme de la gente por más que se encuentre del otro lado del charco, que la flexibilidad de la empresa consiste en que te dejen ir al baño, que las críticas pueden ser constructivas, pero si las decís en voz alta sos un desempleado más. Aprendí que una sonrisa significa casi siempre que cuando te des vuelta te la van a poner, que yo tengo que estar concentrada pero que otro boludea en el mssenger, que no estoy molestando a la gente sino que "le estoy resolviendo la vida con un llamado". Aprendí que haga lo que haga nunca va a ser suficiente, que soy un número más, que los indicadores son tomados en cuentan aún cuando en realidad no indiquen lo que tengan que indicar, que ante un tano que me putea yo tengo que decir amablemente gracias y poner mi mejor sonrisa aunque el tipo no me vea.
No estoy segura, pero creo que lo más probable sea que en un par de días con corra la misma suerte que S.M. La decisión ya está tomada y no puedo hacer mi mejor esfuerzo pensando que en realidad no sirve para nada, al menos para mi.
En un par de días le cuento que fue lo que decidieron, aunque sea lo que sea para mi va a estar mal. Si se dieron cuenta que como vendedora soy un asco tendré que seguir tirando currículums a ver si encuentro algo de pocas horas con un sueldo aceptable y aprender otras cosas en otros lados; y si no se dieron cuenta optaré por la opción cómoda (o no tanto) de hacerme la boluda y seguir pretendiendo a diario (aunque no me salga tan bien) ser algo que no soy, porque quiera o no el mundo se sigue moviendo con plata.

domingo, 3 de septiembre de 2006

Metros y kilómetros

Lejos pero cerca, cerca pero lejos.
Definitivamente quienes están a 4 cuadras están más lejos que quienes están a 700 kms.-